viernes, 16 de abril de 2010

La música en dos tiempos

La música suena y empieza su recorrido. Hace mucho que no puede descansar en tus hombros. Recurre a otros hábitos en reemplazo. Se conecta a otra dimensión donde reina la imaginación. Muchas veces la música corre rápido como el alcohol en su cuerpo. Provoca a los sentidos y muchas veces también te olvida. Muchas imágenes se cruzan con velocidad, pasan frente a sus ojos cual película. Movimiento imaginado, acciones no permitidas pero soñadas. Al instante, otra clase de música aparece. Queda pensativa, imaginando otras cosas con más calma, pero con más anhelo. Es cuestión de minutos. De pronto, alguien tiene que rescatarla. ¿Alguien desea hacerlo? Alguien lo hace. Tú no apareces, pero no es necesario.

Todos abrumados, todos apretados. Es el calor. Todos a mil. Todo corría muy rápido, el viento, la imaginación, las palabras, los pensamientos. Bochorno, era la música. No cambiaria leer un libro en el bus a ver por la ventana. No es perder el tiempo. Es aprovechar el espacio. Son experiencias. El ritmo te invade y se apodera de tu cuerpo, de tu mente. Todos se mueven igual. Y me invade la necesidad de plasmar todo eso para poder, luego, ser “normal” y cumplir con mis obligaciones. Mi mente se dispara sin temor y no me alcanza el tiempo. Antes estaba detenida, parada en otros tiempos, pensando que tal vez eso era lo que necesitaba. Lo necesito. Y una mano sin querer provoca. Un nuevo ritmo que no recordaba vuelve. Épocas de otros años. Ese ambiente, esa música. Esas ganas de bailar y provocar. Vuelve el cerquillo otra vez.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"no cambiaría leer un libro en el bus a ver por la ventana"

excelente

Tarcila. o Claudia, depende dijo...

hace tiempo cambié los libros del bus por la ventana y por dormir media hora más, me da pena, pero fue necesario. además, mi camino es tan lindo y tan nuevo, que quiero conocerlo todo.
yo quiero que vuelva el cerquillo y está amenazando.
puede que tarcila y romina sean parecidas.