miércoles, 29 de abril de 2009

Barba frondosa


Barba frondosa, capitán de sus propios misterios y dueño de Música, su mascota tortuga, es un personaje un tanto envidiado por algunos y un tanto antipático para otros. Caracterizado por el tapete perfecto que lleva en el rostro y unos lentes que lo hacen ver un poco intelectual…solo un poco. A pesar de que su aspecto se asemeja más al de un vagabundo, en realidad es un pirata y de los buenos. Todavía no muy conocido en el medio pero admirado y cautivando a todo aquel que por esas casualidades es tocado por su arte de alguna u otra manera.

Barba frondosa, como pueden imaginar, no es su verdadero nombre. Sin embargo, lo llamaremos así pues todo su encanto y misterio se debe a ese bosque poblado que florece con gran facilidad. Para comprender mejor a este personaje es necesario que sepan ciertos aspectos de su vida. Es una persona muy espiritual, con creencias del karma y la reencarnación. Creyente al máximo de que debemos dejar que el universo actúe sobre nosotros. Con tendencias a ser vegetariano (pero hasta ahora imposible pues en uno de sus viajes por las costas del Perú conoció el ají de gallina, su talón de Aquiles). Con muchas ganas de ser algún día hippie y por último gran defensor de la paz, raro para ser pirata, ¿no? Como mencioné antes y aunque les cueste creerlo Barba frondosa es envidiado. Este personaje también sabe muy bien como divertirse y es todo un galán. Cautiva siempre a todas las sirenas y ahí radica la envidia de sus tripulantes lampiños sin esperanzas de conquistar a ninguna.

Los motivos de sus viajes no eran hacer saqueos ni la actividad de piratería convencional, sino eran unos viajes espirituales que realizaba para conocer las maravillas naturales que el mundo ofrece y conocer más en su interior. Sin embargo, ese descubrimiento lleva todo un proceso lento y poder vivir del talento que posee Barba frondosa tardaría en dar resultado todavía en un poco más de tiempo. Por eso los saqueos y robos no era la actividad primordial pero si necesaria para mantener tranquila a la tripulación.

A pesar de ser magnifico este personaje(a mi me cautiva) tiene un problema muy grave, ya que a pesar de ser pirata, Barba frondosa tiene otra vida. Una vida normal, aunque en estos días no se que es lo normal. Es un poco complicado pero recuerden que todo su misterio proviene de su poblada barba. En dónde él trabaja y en su hogar no le permiten llevar la barba ya que como les dije ella le da un aspecto de vagabundo y descuidado. Es por eso que constantemente tiene que proceder a afeitársela. Pero en realidad no solo por eso se la corta muy seguido, sino que cuando alcanza una frondosidad considerable, algo en su interior crece, es un impulso indescriptible y hace que el pirata Barba frondosa con todos sus misterios y anhelos salga a flote y junto con Música va en busca de sí mismo.

Todo este proceso es algo complicado que él tampoco logra comprender pero se que le fascina tanto como a mi. Así, sin más ni menos, un día ese otro yo le habló.

-Oe despierta, ¡¿quieres?! Ya es hora de partir, agarra a música y vámonos a la India. ¡Esa es! Ahí encontraremos lo que necesitas.-dijo su voz de libertad.

-Vamos pues…que podemos perder. Respondió relajado y confiado Barba frondosa.

Así empezó su travesía, el destino: la India, el objetivo: él solo lo sabe, la oposición: ninguna pues debemos dejar actuar al universo sobre nosotros.

En la India, como todos sabemos muchos animales son sagrados y generalmente viven en comunión con las personas. Ya sean las vacas, las ratas, los elefantes. En una caminata de peregrinaje con el objetivo de purificar el alma Barba frondosa y Música compartieron momentos inolvidables juntos, compartiendo experiencias de una nueva cultura. Vieron, comieron y vivieron experiencias jamás imaginadas y solo los que han estado en la propia India son capaces de entender. Pero hubo un hecho que marcó esa aventura de los piratas. Llegaron a un lugar donde había un montón de elefantes bellísimos, totalmente decorados con pinturas y piedras preciosas. La escena era una maravilla, sin embargo hubo algo que no dejó tranquila a Música. Solo un elefante estaba completamente “desnudo”, es decir sin decoración alguna y amarrado de la pata derecha a esos árboles característicos de allá, los baobabs. Música decidida a averiguar el por qué se aventuró a hablar con él.

-Hola… -con una sonrisa en la cara- ¿te puedo preguntar algo sin que te molestes? Dijo dulcemente.

El elefante triste pero hermoso solo atinó a encoger los hombros. Mientras tanto, todo esto ocurría bajo un cielo naranja lleno de distintos matices.

-Me gustaría saber por qué estas aquí solito sin compartir de la fiesta. Dijo música.

-Ellos piensan que yo soy como todos los demás, o peor que eso. Creen que yo sufro del must todo el tiempo, lo cual no es verdad. Simplemente yo soy así siempre, soy diferente del resto y no lo entienden. Dijo el elefante más triste aún.

Música que ya había escuchado en el camino acerca de este fenómeno por el cual pasan los elefantes -periodo de tiempo donde se vuelven muy salvajes- confió inmediatamente en todo lo que el elefantito le dijo porque sintió una sinceridad única.

-No te preocupes, yo creo en ti. Muy pronto nos volveremos a ver. Se despidió Música.

Al volver donde se encontraba Barba frondosa, el cual se encontraba en un estado de paz siempre soñado. La notó ilusionada, tal vez algo enamorada (aunque suene apresurado así era) y con una picardía que se le desbordaba por los ojos.

-Tenemos que hacer algo ya, de inmediato. Dijo entusiasmada. Mañana antes de partir nos llevamos al elefante. Susurró Música mirando a todos lados para comprobar que nadie la había oído.

Riendo y con la sonrisa orgullosa Barba frondosa dijo: ¡Estás loca! Y por eso… te apoyo. Mañana pondremos en libertad a ese elefante.

Como ya les había explicado, el espíritu de Barba frondosa, es realmente admirable. Lleno de valor y el coraje necesario para vivir como siempre quiso. Fue así que luego de un tiempo se encontró en su casa ya no solo con música, su tortuga mascota. Sino con Eco, su elefante mascota. Sin la menor pista de que el favor que le había hecho a Eco, sería el primer paso para que el arte y el talento del que les hablé en un principio, le brinde la satisfacción que uno busca en la vida.

Habrá que dejarnos la barba, ¿no?




3 comentarios:

Anónimo dijo...

bravo romina

Malena dijo...

por fin la colgaste! me encanta!

mariale dijo...

You're a genious! Todo el blog está increible Romi, mis super felicitaciones en verdad. Me has convertido en una seguidora de Barba frondosa :D!Que puedo decir, me cautivaste con esta historia. Que creatividad la tuya! Que siga fluyendo ;)

Aunque suene muy villamariano, creo que cae muy bien para el momento: Éxitos! jaja

TQ!

Mariale S.